El valor histórico y cultural de los pueblos hacia los objetos, sustalismanes de poder.
"Personalmente, siempre me ha cautivado e inspirado el profundo valor simbólicos que todos los pueblos le han conferido a sus atuendos y objetos. A estos elementos les llamamos talismanes, provistos de propiedades útiles, mágicas y espirituales. Son joyas a las cuales les conferimos un poder especial y tienen la misión de recordarnos nuestros propósitos e intenciones. Como cada persona es un mundo con creencias, inquietudes, sentimientos, preocupaciones y necesidades distintas, lo más importante es la conexión íntima que cada uno tiene con su objeto de poder, por más simple que sea
TRIQUETA
Símbolo Celta que representa La Trinidad, el equilibrio entre cuerpo , mente y espíritu, La relación entre la vida, la muerte y el renacimiento, la línea continua y entrelazada sugiere un ciclo sin principio ni fin, simbolizando la vida eterna
PLUMAS
Evocan el vuelo, la libertad y la elevación de la conciencia. Representan la unión con el cielo y la divinidad. Simbolizan la sabiduría, visión clara y conexión con la verdad interior
FLOR DE LOTO
Emerge implecable de los pantanos, sus pétalos se abren al amanecer y se cierran al caer el sol. Simboliza el nacimiento divino, representa la iluminación y la pureza a la que aspira el alma. También significa fertilidad y potencial vida que nace.
TRISQUEL
Símbolo Celta sagrado y mágico. Representa el pasado, el presente el futuro y el aprendizaje. Simboliza el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. El principio y el fin. La evolución, el crecimiento y la eterna evolución.
OM
Es para el hinduismo el sonido primordial. Origen de la mayoría de los mantras. Es la expresión de un sonido eterno, cuyas vibraciones actúan directamente sobre los centros energéticos del cuerpo. El OM representa la unidad, esta ahora y más allá del tiempo. Contiene el pasado, el presente y el futuro.
CORAZÓN
Sede del alma, de la conciencia y de la verdad interior. Es el centro del ser, el santuario interno donde el alma escucha la voz de lo divino. Sabe sin pensar, percibe sin juzgar e intuye lo verdadero.